Benito
Quinquela Martín

Benito Quinquela Martín en su atelier.
Recorrido Cronológico de su vida.
1890:
Nació en Buenos Aires el 10 de marzo y fue entregado a la Casa de Expósitos
luego Casa Cuna. Allí pasó los primeros seis años de su vida. Fue bautizado
como Benito Juan Martín.
1896: El matrimonio Chinchella lo
adoptó, Manuel genovés de Nervi y Justina Molina entrerriana de Gualeguaychú
con ascendencia india. Ambos eran muy humildes y tenían una carbonería en el
barrio de La Boca ubicada en la calle Irala entre Olavarría y Lamadrid.
Manuel Chinchella además trabajaba descargando carbón en el Puerto.
1897: Concurrió durante tres años a la Escuela Berutti, dirigida por el
dramaturgo José Berutti, ubicada en Australia 1081, donde aprendió a leer,
dibujar, sumar y restar.
1898: Después de asistir a la escuela debió abandonar para ayudar a los
padres en la carbonería. Su trabajo en un comienzo fue de atención al
público. Luego comenzó a repartir el carbón a domicilio
1904:
Participó activamente en la Boca, en la campaña que llevo a Alfredo Palacios
a ser el primer diputado socialista de Latinoamérica.
1905:
Trabajó junto a su padre en el puerto de La Boca, primer puerto carbonero
del país, como peón de descarga portuaria, utilizando sus ratos libres para
dibujar. Tomó lecciones de dibujo y perspectiva en la casa del carpintero
Casaburi.
1907: Ingresó en el Conservatorio Pezzini Sttiatessi para estudiar
dibujo y pintura, su verdadera pasión y vocación Su maestro fue Alfredo
Lazzari de quien aprendió el respeto por la libertad en el arte. Allí
conoció a Fortunato Lacámera y a Juan de Dios Filiberto, estudiante de
música, quien fuera su gran amigo.
1908: Junto con otros dirigentes firmó la proclama de la huelga
portuaria por la cual se conquistó la jornada de ocho horas y se redujo el
peso de las bolsas de carbón hasta un máximo de 70 Kg.
1909: Viajó a San Javier, Córdoba, por motivos de salud, donde
permaneció seis meses. Allí conoció a Walter de Navazio con quien pintó al
aire libre. Una vez de regreso a Buenos Aires instaló su primer taller en lo
alto de la carbonería junto a Montero y Stagnaro. Dirigió su lectura hacia
autores rusos y franceses y comenzó a frecuentar el Museo Nacional de Bellas
Artes.
1910: En la Sociedad Ligure de
Socorro Mutuo de La Boca expuso cinco obras: un óleo: "Vista de Venecia",
dos paisajes a la tempera y dos estudios de cabeza a la pluma. Fue su primer
exposición.
1912: Concurrió con Facio Hebequer y José Arato a las clases de
dibujo al natural del maestro Pompeyo Boggio.
1914: Participó en el primer Salón de Rechazados realizado en el país,
presentando dos cuadros: Quinta en la Isla Maciel y Rincón del arroyo Maciel.
Este salón provocó diversas y encontradas opiniones. La crítica de los
diarios La Nación y Crítica destacaron sus obras.
1915: Dictó un curso nocturno para obreros de dibujo ornamental. Por
falta de título habilitante no le permitieron seguir enseñando.
1916: Apareció el primer artículo sobre la obra de Chinchella
titulado "El carbonero", por Ernesto Marchese en la revista Fray Mocho
Comenzó a usar la espátula además del pincel. Fundó el grupo "Artistas del
Pueblo" junto a Facio Hebequer. Vendió su primer cuadro a Dámaso Arce de la
ciudad de Olavarría.
1917: Por intermedio de Facio Hebequer conoció a Pío Collivadino y a
Eduardo Taladrid. Le aconsejaron pintar obras de gran tamaño para ser
expuestas en la que sería su primer exposición individual.
1918: Realizó la primer exposición individual en la Galería Witcomb,
con cuarenta y ocho obras. El primer cuadro lo compró Pío Collivadino. Fue
admitido en el Salón Nacional. Participó en el Primer Salón de la Sociedad
de Artistas Independientes. Cambió su nombre por el de Benito Quinquela
Martin.
1919: Expuso dieciocho obras en el Jockey Club, muestra auspiciada
por la Sociedad de Beneficencia de Buenos Aires.
1920: Tercer premio en el Salón
Nacional. Expuso en Mar del Plata veinte obras en la Galería Witcomb. Hizo
su primer salida al exterior Río de Janeiro, Brasil patrocinado por la
Sociedad Estímulo de Bellas Artes y expuso en el Salón de Honra de la
Escuela de Bellas Artes con la presencia del presidente de Brasil, Dr.
Epitacio Pessoa. Allí vendió varios cuadros, uno para el salón de actos del
Palacio de Guanabara, sede presidencial. De regreso alquiló un taller en la
calle Almirante Brown.
1922: Trasladó su taller a la calle Pedro de Mendoza 2087,
compartiéndolo con Lacámera y Victorica. Apoyado por el presidente Alvear
viajó a España con un cargo en el Consulado Argentino en Madrid.
1923: Realizó su primer exposición europea en Madrid en el salón del
Círculo de Bellas Artes. Vendió varios cuadros. Buque en reparación fue
adquirido por el Museo de Arte Moderno de Madrid actual Museo Nacional
Centro de Arte Reina Sofía. A su regreso compró para sus padres la casa
donde funcionaba la carbonería sita en la calle Magallanes 887.
1924: Expuso diecinueve obras en Buenos Aires en la Asociación Amigos
del Arte. Vendió la obra Día de sol en el Riachuelo al Ministerio de Marina
para su Centro Naval.
1925: Viajó a París.
1926: Expuso en la Sala Charpentier de París. A su regreso integró la
comisión fundadora de la Peña del café Tortoni. Participó en la creación de
la Asociación Gente Arte Impulso en el Ateneo Cultural de La Boca fundado
por Fortunato Lacámera.
1927: Viajó a New York. Dos de sus obras: Día de Sol y Día gris en la
Boca, fueron adquiridas por el Metropolitan Museum de New York.
1928: Expuso en la Anderson Gallery de New York treinta óleos de gran
tamaño. Hizo una muestra de veintiséis obras en los salones del diario de la
Marina en la Habana, Cuba A su regreso al barrio de La Boca fue recibido con
procesiones y desfiles. El presidente Alvear lo agasajó con un banquete en
su honor y su mujer Regina Pacini, se convirtió en asidua visitante de su
taller. Pintó dos grandes cuadros para el hall del teatro Regina, ubicado en
el segundo piso de la Casa del Teatro.
1929: Viajó a Italia. Su exposición en Roma fue visitada por el rey
Vittorio Emanuelle III y Benito Mussolini quien lo proclamó su pintor
preferido porque pinta el trabajo. Su cuadro Momento Violeta, óleo de 2 m. x
1,65 m., fue adquirido por la Galería de Arte Moderno de Roma. El Papa Pío
XI lo recibió en audiencia privada.
1930: Viajó a Londres, donde
realizó su última exposición en el exterior en la galería Burligthon. Vendió
varios cuadros a distintos museos británicos, que se suman a Puente de la
Boca regalo del presidente Alvear al Duque de Windsor durante su visita a la
Argentina. Expuso veintinueve óleos y algunos dibujos sobre el puerto.
1931: Realizó una muestra en el Museo de Bellas Artes de Santa Fe
Rosa Galisteo de Rodríguez, veintiún óleos y diez dibujos. Descarga de
carbón con grampas fue adquirida por la Comisión Provincial de Bellas Artes
para incorporarlo al Museo.
1933: Compró un terreno que donó al Estado para que se levante la
Escuela Museo Pedro de Mendoza. 1936: Inauguración de la Escuela Pedro de
Mendoza.
1938: Inauguración del Museo de Bellas Artes de La Boca, en la calle
Pedro de Mendoza 1835, donde instaló su último taller.
1940: El Ateneo de Ciencia y Arte
de México le concedió el titulo de miembro correspondiente.
1943: Fue elegido miembro de la Comisión Directiva del Círculo de
Bellas Artes. Expuso veintinueve óleos, veinticinco grabados y diez dibujos
en el Museo Provincial de Bellas Artes de Tucumán.
1944: Realizó en Buenos Aires, en la galería Witcomb, su segunda
muestra individual con cuarenta y cinco óleos, veinticinco aguafuertes y
cuatro dibujos.
1947: Inauguración del Lactariun Municipal N° 4, hoy Jardín Maternal
Quinquela Martín, en un terreno donado por el artista.
1948: Creó la Orden del Tornillo de la que será Gran Maestre. El
Jardín de Infantes N° 6 comenzó a funcionar sobre un terreno donado por
Quinquela Martín. El Grupo Americanista de Intelectuales y Artistas de
Linaje lo nombró miembro honorario por su labor intelectual en favor de La
Cultura, La Paz y La Fraternidad Continental.
1949: Expuso en Mendoza, en la Feria de la Vendimia óleos, dibujos y
aguafuertes. En La Plata, expuso en las salas del Museo de Bellas Artes de
la provincia de Buenos Aires, treinta y siete óleos, diez dibujos y
veinticinco aguafuertes. El Museo adquirió el óleo Efecto de sol.
1950: Inauguración de la Escuela de
Artes Gráficas para Obreros actualmente Escuela de Artes Gráficas Armada
Argentina y Colegio Industrial sobre terreno donado por Quinquela Martín.
Con el auspicio del Gobernador de la Provincia de Santa Fe, realizó una
muestra en el Museo Municipal de Bellas Artes, de la ciudad de Rosario. En
Buenos Aires, junto a Victorica organizó la exposición en homenaje a Alfredo
Lazzari.
1953: Expuso sesenta obras en la Galería Witcomb. Participó de la
inauguración del Museo de Bellas Artes de Bahía Blanca, exponiendo treinta y
cuatro óleos, seis dibujos y catorce grabados .
1955: Auspiciado por el Gobierno Superior de la
Provincia de Córdoba, expuso cincuenta y seis obras óleos, aguafuertes y
dibujos en el Museo Provincial de Bellas Artes Emilio A. Caraffa.
1956: Expuso veinticuatro obras en el Palacio Municipal de Tres
Arroyos. Tormenta con Sol fue adquirida por la Municipalidad .En Coronel
Dorrego expuso catorce obras.
1957: Comienzo de la construcción del Instituto Odontológico
Infantil, sobre terreno donado por Don Benito Quinquela Martín .Participó
con la obra Rincón Boquense en la exposición de homenaje a la Agrupación
Impulso en Avellaneda.
1958: Exposición Individual en el Museo y Academia Municipal de
Bellas Artes de Tandil. Exposición Orden de la Dama de Elche, en La Plata.
1959: Inauguración del Instituto Odontológico Infantil actualmente
Hospital Municipal de Odontología Infantil Don Benito Quinquela Martín.
Expuso en el Salón Dorado del Palacio Municipal de La Plata treinta y nueve
óleos, cinco dibujos y un esmalte sobre hierro. La obra Día de sol fue
adquirida por el Museo Municipal de Bellas Artes de La Plata.
1961: En el mes de agosto expuso en
Buenos Aires, en la Galería Witcomb, sesenta y dos obras.
1963: Con motivo de la fundación del Museo de Bellas Artes General
Urquiza, Quinquela donó su obra Hora azul en la Boca. Fue nombrado Primer
Presidente Honorario de este Museo. Expuso una obra en la muestra de
Pintores Argentinos realizada en el Jockey Club de Montevideo.
1964: Expuso en la XVIII Muestra Itinerante de Artistas Plásticos
Nacionales, de Retiro a Jujuy, en el tren Cinta de Plata.
1966: Se inició la construcción del teatro de la Ribera sobre terreno
donado por Quinquela Martín. Fueron inauguradas las terrazas del Museo de
Bellas Artes de la Boca para la exhibición de esculturas de Artistas
Argentinos.
1971:
Inauguración del teatro de la Ribera, actualmente Teatro Municipal de La
Ribera, complejo teatral Enrique Santos Discépolo. Exposición en el Jockey
Club de La Plata.
1972: Fue nombrado por la Universidad de Buenos Aires Miembro
Honorario de sus claustros.
1974: Se casó con Marta Cerruti. Recibió el homenaje del Fondo Nacional
de las Artes. Se realizó una muestra retrospectiva de su obra en las Salas
Nacionales de Exposición en el Palais de Glace.
1977: Falleció en Buenos Aires, el 28 de enero, a los 86 años de edad.
Su barrio, la Boca.
El corazón de Quinquela late en el barrio de la Boca:
características del barrio que lo cobijó.
"La Boca es mi taller mi refugio y mi modelo. Todo lo que hice y todo lo que
conseguí es un premio a la fidelidad. En mi vida y en mi arte permanecí
siempre fiel a mí gente, a mi puerto y a mi barrio"
La Boca del Riachuelo es un barrio ubicado al sur de la ciudad de Buenos
Aires. Se encuentra habitado en su mayor parte por inmigrantes italianos,
que llegaron a mediados del siglo pasado a nuestro país.
El puerto de La Boca, por entonces, era el principal mercado de carbón de
leña de la ciudad. Numerosas embarcaciones amarraban a sus muelles, donde
hombres de fuerte contextura física, cargaban y descargaban mercaderías.
En esta ruda faena se encontraba don Manuel Chinchella, oriundo de Génova,
padre adoptivo de Benito Quinquela Martín.
Desde el siglo XIX, fue prosperando la actividad portuaria. En ambas
márgenes del Riachuelo se instalaron talleres metalúrgicos, astilleros,
frigoríficos y establecimientos navales. La Boca era un barrio esencialmente
obrero, sus habitantes vivían en precarias viviendas construidas de madera y
chapas de cinc. Por ser un terreno bajo y anegadizo, edificaban sus casas,
sobre pilotes de madera de quebracho. Sus ocupantes pintaban estas viviendas
con el sobrante que les quedaba después de pintar las embarcaciones. De ahí,
que las casas, presentaban distintos colores en sus frentes.
Poco a poco, el barrio dejó de ser una comarca aislada. En 1870 líneas de
ferrocarril urbano, unieron esta zona con plaza Once. Por estos años, la
Boca logró su autonomía jurisdiccional, contando con una modesta capilla,
San Juan Evangelista, para poder albergar a sus fieles.
Los primeros pasos en la educación lo dieron Don Rafael Amato y Doña Maurice
de Patrón, quienes supieron brindar una formación a los hijos de los
inmigrantes que en su mayoría manejaban el dialecto xeneize. Social y
culturalmente, se fue incrementando el número de instituciones al servicio
de la comunidad, donde se desarrollaron distintas actividades de interés
general. La importancia que tuvieron en la sociedad estas instituciones nos
las hizo saber el mismo Quinquela a través del libro Vida de Quinquela
Martín de Andrés Muñoz: "Como todo vecino de la Boca, tenía por fuerza que
pertenecer a alguna agrupación yo me Inscribí en la Sociedad Unión de La
Boca, dentro de la cual funcionaba el Conservatorio Pezzini Sttiatessi. El
salón Unión, como todos le decíamos en la Boca, era una especie de Academia
Universal donde se enseñaba música, canto, dibujo, pintura, yeso, corte y
confección y no sé cuantas cosas más."
Entre otras instituciones estaban, José Verdi 1878, la Yugoslava 1878,
Bomberos Voluntarios 1884, Ligure 1885, La Española 1892, Torcuatto Tasso
1895 y Sol de Mayo 1898.
La Boca fue siempre un barrio esencialmente obrero. Ellos estaban
representados en distintas agrupaciones gremiales, entre otras la de los
estibadores, caldereros, calafeteros, carreros y los carpinteros de La
Ribera. Juntos aunaron sus esfuerzos por un mejoramiento social.
Dentro del periodismo, el Ancla- publicación bisemanal aparecida el primero
de julio de 1875- fue el precursor de otras publicaciones que surgieron más
tarde como "El Riachuelo”, "El Bohemio", "El Faro del Riachuelo" y "Cristóforo
Colombo".
Dentro de las manifestaciones artísticas, el teatro tuvo su máxima expresión
en el "Dante Alighieri" 1883. La tragedia y el drama italianos fueron los
géneros más representados dentro de su sala.
El 13 de agosto de 1881, se inauguró el Ateneo Iris, en donde la Societá
Filodramática, representó el drama lírico Aída. Un año antes, el piamontés
Sebastián Gambaudi, abrió las puertas de la Confitería "Ligure" donde
funcionó el teatro Panterpe.
El tango también tuvo su espacio en los cafetines de la Boca. Entre los más
conocidos podemos mencionar el "Café del Sur", el "Café de Nani" y el "Café
Azul".
Y no olvidemos que es en el tango en donde el barrio de la Boca vio nacer a
uno de sus exponentes: Don Juan de Dios Filiberto.
Antes de finalizar el siglo XIX, La Boca era ya un barrio con perfil
definido, que lo distinguía marcadamente del resto de la ciudad. Según el
Censo Municipal de 1887, había en la zona 24.498 personas, distribuidas en
124 manzanas, donde el mayor núcleo de población estaba concentrado en la
Vuelta de Rocha. Más del 70”, de la población se dedicaba a oficios ligados
a la navegación, como marineros, caldereros, calafateros y armadores de
barcos.
En 1897, Sofía Cattáneo describió así a este barrio porteño: "Un suburbio
vastísimo. A pesar de su proximidad a la elegante ciudad mundana, este
barrio tiene un carácter muy diverso y tan especial, que podrá
considerárselo como si se hallara a más de cincuenta millas. El contraste
proviene de la naturaleza del carácter, de las costumbres, de sus
habitantes. Es un barrio popular donde hierve el trabajo y la vida".
Este fue el barrio en que creció Quinquela, quién supo captar su esencia y
plasmarla en sus telas. El Riachuelo fue su inspiración artística más
elocuente.
Muchos años más tarde, consagrado como el pintor de La Boca, materializó
también en obras de bien público el amor que sintió por este lugar.
Su vida.
Entre carbones y pinceles.
Entre los numerosos inmigrantes que llegaron dispuestos a labrar un porvenir
en esta tierra, se encontraba don Manuel Chinchella, genovés, trabajador del
puerto de La Boca y poseedor de una carbonería ubicada en la calle Irala al
1500. Aquí en esta tierra conoció a doña Justina Molina, entrerriana, de
origen humilde, con quien formó una familia.
Una vez juntos, cuando la vida les negó la posibilidad de tener hijos, se
acercaron hasta la Casa de Niños Expósitos, con el fin de poder adoptar una
criatura. El matrimonio ignoraba por aquel entonces que ese niño portando el
apellido de Chinchella enaltecería el singular barrio porteño de La Boca.
El niño que retiraron en 1896 de la Casa de Niños Expósitos se llamaba
Benito Juan Martín. Si bien no se poseen datos exactos sobre la fecha de su
nacimiento, sí sabemos que fue abandonado en esta institución - el 21 de
marzo de 1890 con un papel que decía: "Este niño ha sido bautizado y se
llama Benito Juan Martín". Se da como fecha de su nacimiento el dia 10 de
marzo, pero no es una fecha segura. El mismo Quinquela Martín nos ha dicho:
" Mi nacimiento se pierde en la sombra de lo desconocido". Las monjas que lo
encontraron dedujeron, dado su pequeña contextura física, debía tener tres
semanas de vida, de ahí en más quedó establecida el 10 de marzo como fecha
de su nacimiento.
A los 7 años de edad lo enviaron a la Escuela Berrutti de la calle Australia
1081, actualmente calle Quinquela Martín, donde cursó sus estudios tres
años, luego debió abandonarlos porque sus padres necesitaban su ayuda en la
carbonería.
Entrada la adolescencia se puso en contacto con el ambiente obrero. Su padre
fue quien lo inició en el trabajo del puerto como cargador de bolsas.
Por aquel tiempo la Boca era el principal centro obrerístico del país y por
ende, la demanda social de sus pobladores no se hizo esperar y se comenzó a
generar un caldeado ambiente político. El barrio participó y apoyó a don
Alfredo Palacios, quien en 1904 fue elegido primer diputado socialista del
país. En dicho contexto, Quinquela no se halló al margen de la situación y
participó distribuyendo panfletos y pegando carteles a favor del diputado
socialista.
El Mosquito, como lo habían apodado sus compañeros del puerto por su
contextura delgada, tomó sus primeras lecciones de dibujo y perspectiva con
el profesor Casaburi, pero no siempre logró asimilar las enseñanzas
académicas. "La Academia es una cosa fría, calculada, rígida, pero la
belleza es otra cosa. Yo no digo que la Academia no pueda producirla, pero
sí puede lograrse una obra bella sin sujetarse demasiado a las exigencias
académicas."
A los 17 años, se inscribió en la Sociedad Unión de La Boca fundada en 1877,
donde funcionaba el Conservatorio Pezzini Sttiatessi. Allí comenzaron sus
lecciones de dibujo y pintura de la mano del maestro Alfredo Lazzari. Las
clases consistían en copias de yesos y estampas, mientras que los domingos
hacían un recorrido por la Isla Maciel pintando paisajes del natural.
El recuerdo más importante que Quinquela guardó de su maestro y amigo, fue
la libertad de expresarse que fomentó en sus alumnos. "Este respeto por la
libertad en el arte, es uno de los mayores beneficios que saqué de sus
enseñanzas."
Quinquela asistirá a las clases de Lazzari hasta 1912. En la Sociedad Unión
de La Boca, conoció a muchos amigos y colegas, entre ellos estaban: Arturo
Maresca, Juan de Dios Filiberto, Fortunato Lacámera, Facio Hebequer, Camilo
Mandelli Santiago Stagnaro, Vigo y Arato.
Existió un lugar donde todos ellos se daban cita: la peluquería de Nuncio
Nuciforo, ubicada en la calle Olavarría. En ese lugar debatían sobre
distintos aspectos de la cultura y del arte en general.
A través de Santiago Stagnaro - a quien apodaban el pequeño Leonardo por sus
notables conocimientos en materia de poesía, pintura, música y periodismo-
Quinquela conoció las lecturas de Gorki, Balzac y Víctor Hugo, cuyas ideas
influirán más tarde en su estética. Con Stagnaro, quien se desempeñaba como
secretario del gremio de los caldereros, Quinquela firmó en 1908 el
"Manifiesto de la huelga portuaria", a partir del cual lograron implementar
las 8 horas de trabajo y reducir el peso de las bolsas de carbón a 70 Kg.
La carbonería y el puerto le insumían demasiado tiempo, no sintiéndose bien
de salud decidió ir a Córdoba en busca de una pronta mejoría. Allí conoció a
Walter de Navazio, con quien pintó algunos paisajes cordobeses. Regresó de
Córdoba habiendo recobrado toda la fuerza y el ímpetu de pintar. Necesitaba
aprender, conocer bien su personalidad, como alguna vez le había dicho
Stagnaro: Lázzari sabe mucho de arte y enseña bien lo que sabe me replicó
Aprenda usted todo lo que pueda, pero no los fíe a las academias. La
personalidad, tiene que buscarla y encontrarla uno mismo. Instaló su taller
en lo alto de la carbonería de sus padres, situada en la calle Magallanes
970. Entonces alternaba su vida entre el trabajo y la pintura en el muelle o
en la Isla Maciel.